ABRIR LA MALETA – JON RIERA
Pública Mis Referentes Gráficos: Del Trazo Límpido a la Mirada Crítica
A lo largo del proceso creativo que ha culminado en los trabajos presentados en el vídeo, he identificado una serie de referentes fundamentales que han moldeado mi mirada como autor de cómic y humor
gráfico. Mis influencias abarcan desde la línea clara europea hasta la explosión visceral del cómic underground, pasando por la tradición del humor gráfico de pensamiento. En esta familia conviven cuatro nombres del cómic narrativo —Hergé, Richard Corben, Simon Bisley y Dan Hipp— y tres maestros indiscutibles del humor gráfico: Forges, Quino y El Perich.
Los pilares del humor con conciencia
De Forges, el cronista de la España del siglo XX, admiro su capacidad para crear un universo propio con personajes reconocibles al instante. Su lenguaje plagado de neologismos y su mirada tierna y ácida a la vez me enseñaron que el humor se construye tanto con el trazo como con la palabra, y que lo cotidiano es una fuente inagotable de gags.
Quino, creador de Mafalda, representa para mí la cumbre de la síntesis entre dibujo y mensaje. Su trazo aparentemente sencillo esconde una precisión quirúrgica para la expresión corporal. De él aprendí que el humor puede ser un vehículo para preguntarse por el mundo, y que la mirada crítica y humanista es un ideal al que aspirar.
De El Perich, el maestro de la elipsis, admiro su capacidad para resumir una paradoja en una sola viñeta con un dibujo funcional. Me enseñó el poder de lo que no se dice, y que la viñeta puede ser un artefacto filosófico de precisión devastadora.
Los maestros de la narrativa y la forma
Hergé, el padre de Tintín, me enseñó el poder de la línea clara y la legibilidad. Su trazo preciso y funcional me mostró que el dibujo debe servir a la historia con elegancia quirúrgica, y que el color plano y la composición clara son herramientas esenciales para la narrativa.
En las antípodas estéticas, Richard Corben representa la emoción pura y telúrica. Su anatomía exagerada y su modelado de figuras a base de luz y sombra me fascinan. De él aprendí a explorar la materialidad de los cuerpos y a crear atmósferas densas con la acuarela.
Simon Bisley es la antítesis del control: trazo suelto, mancha de tinta, agresividad expresiva. De él he tomado la libertad de soltar la mano y buscar la textura orgánica. Me enseñó que para contar historias salvajes, el trazo también debe serlo.
Por último, Dan Hipp aporta el dinamismo contemporáneo. Sus figuras estilizadas y su color vibrante me enseñaron a simplificar las formas sin perder fuerza, y a buscar esa agilidad visual que hace que el gag sea directo y divertido.
En conclusión, mi trabajo es un batiburrillo donde estas influencias se funden: de Forges, Quino y El Perich tomo la mirada crítica y el ingenio; de Hergé, la estructura narrativa; de Corben, la textura orgánica; de Bisley, la fuerza expresiva; y de Dan Hipp, la frescura moderna. Todos ellos me han impulsado a desarrollar un estilo propio que busca el equilibrio entre el trazo que cuenta, el trazo que siente y la idea que invita a pensar.

Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.